PROCESO DE GERMINACIÓN

La germinación de las semillas de olivo (Olea) es un proceso en el que la semilla absorbe agua y comienza a desarrollar una raíz y una hoja. Esto se produce cuando la semilla es expuesta a condiciones ambientales adecuadas, como temperatura, humedad y luz.

¿CUÁL ES LA MEJOR ÉPOCA PARA LA PLANTACIÓN?

La mejor época para plantar olivos depende de la zona geográfica donde se vaya a realizar la plantación. En el norte de España, por ejemplo, la mejor época para plantar olivos es entre los meses de marzo y abril. En el sur, la mejor época para plantar olivos es entre septiembre y octubre. En zonas con climas más cálidos, como el Mediterráneo, el olivo puede ser plantado durante todo el año.

¿CÓMO DEBE SER EL TERRENO?

El terreno para olivo debe estar bien situado, a una altitud no inferior a los 500 metros, con una buena exposición al sol y un buen nivel de humedad. Debe estar libre de malezas, con buen drenaje y con una buena calidad del suelo. El suelo debe ser profundo y lo suficientemente resistente para soportar los ciclos de sequía y exceso de agua. Además, el terreno debe estar protegido de los vientos fuertes y disponer de un buen abastecimiento de agua para su riego, ya sea de un acuífero o de una fuente de agua, como una presa o un río. Una buena preparación del terreno antes de la siembra también es muy importante. Esto incluye la eliminación de malezas, el aclarado de la tierra para mejorar la absorción de agua, y la incorporación de nutrientes y abono al suelo.

¿CUÁL ES LA TEMPERATURA ADECUADA?

La temperatura óptima para plantar olivos es entre 10°C y 25°C. Estas temperaturas son adecuadas para mantener los árboles saludables y permitirles prosperar. La temperatura ideal para la mayoría de las variedades de olivo es de alrededor de 20°C. Si las temperaturas se extienden por mucho tiempo por debajo de los 10°C, los árboles comenzarán a sufrir.

PROCESO GERMINACIÓN

  1. Desecación de la semilla: La desecación de la semilla es necesaria para permitir que el proceso de germinación tenga lugar. Esto se realiza dejando la semilla a una temperatura ambiente durante unos días para que pierda parte de su agua.
  2. Hidratación de la semilla: Una vez desecada, la semilla debe ser hidratada para iniciar el proceso de germinación. Esto se puede lograr sumergiendo la semilla en agua durante unas horas hasta que se ablande.
  3. Siembra: Una vez que la semilla se ha hidratado, está preparada para ser plantada. Esto se hace colocando la semilla en una maceta o en una caja de siembra y cubriéndola con tierra o compost.
  4. Regulación de la temperatura y la luz: Es importante mantener la temperatura y la luz en un nivel adecuado para que el proceso de germinación tenga lugar. La temperatura óptima para la germinación del olivo es entre 18-21°C. La luz también es importante para que la semilla germine, por lo que es recomendable mantenerla expuesta a luz indirecta.
  5. Riego: El riego es fundamental para asegurar que el suelo esté húmedo para que la semilla germine. El riego debe ser frecuente, pero no excesivo, para evitar encharcamientos.
  6. Germinación: Una vez que todas las condiciones estén dadas, la semilla debería germinar en unos días. Al germinar, la semilla producirá una pequeña planta con hojas verdes. El proceso de germinación ha finalizado y la planta está lista para ser trasplantada a su ubicación definitiva.

¿CUANDO SE PRODUCE LA FLORACIÓN DEL OLIVO?

La floración del olivo suele tener lugar durante los meses de abril y mayo. Esta floración se caracteriza por la aparición de numerosas flores blancas, aromáticas y de tamaño pequeño, que se agrupan en inflorescencias. Estas flores producen un néctar dulce y aromático que atrae a las abejas para que realicen el proceso de polinización. Una vez la floración ha pasado, los frutos del olivo empezaran a madurar, dando lugar a la producción de aceite.

Imagen de flor del olivo

 

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